Ante la crisis sanitaria producida por el Covid-19, no podemos olvidarnos de la grave situación dentro de las cárceles españolas, que ya contaban con graves deficiencias sanitarias antes de la pandemia.

Asimismo, la entrada del estado de alarma ha traído un retroceso en derechos fundamentales, tanto para las personas reclusas como para las que están encerradas en casa.

Por todo ello, consideramos necesaria la implementación de las siguientes medidas mínimas de cara a garantizar la seguridad sanitaria y unas condiciones dignas mientras dure la emergencia sanitaria:

  • Libertad de todos las personas presas mayores, enfermas o que pertenezcan a cualquier grupo de riesgo de cara al nuevo virus para garantizar su salud
  • Aquellas presas que estén disfrutando de permisos y terceros grados, que no vuelvan a prisión, tanto para evitar contagios al resto de internas como para que puedan pasar estos meses con sus familias.
  • Para que las personas presas puedan comunicarse adecuadamente con sus familias, reanudación de las visitas a través de locutorios y llamadas telefónicas gratuitas mientras dure la emergencia sanitaria (puesto que se han cerrado las principales vías de ingreso para las internas y se han suspendido los vis a vis).
  • Medidas de prevenciones reales y efectivas dentro de las cárceles, sobre todo para que las trabajadoras de las prisiones no contagien a las presas: disposición de material como guantes, mascarillas, geles…y controles al personal que entra y sale de las prisiones. Medios sanitarios eficaces, tanto en personal sanitario como en medicamentos.
  • Informes a las familias de las personas presas de la situación de la epidemia dentro de los centros.

En cuanto a la situación fuera de las cárceles:

  • Anulación de todos los procesos y causas abiertas por el estado de alarma y devolución de las multas impuestas a todas aquellas personas multadas a pesar de tener necesidad de salir por diferentes motivos o para realizar labores solidarias y de apoyo mutuo en los barrios.
  • Que se investiguen y castiguen los abusos policiales que está habiendo.
  • Fin inmediato de las medidas excepcionales de vigilancia y control aprobadas, como el monitoreo de teléfonos móviles por parte del Estado.
  • Exigimos la retirada inmediata del ejército de las calles y el cese de sus labores de vigilancia. Que todas las labores que ahora mismo realiza personal militar (como la desinfección de algunas zonas, por ejemplo) pase a ser realizado por personal civil, contratándose nuevos trabajadores si fuera necesario para cubrir las necesidades.