El Plan de Choque Social, con el respaldo actualmente de más de 350 organizaciones de todo el Estado, manifiesta su rechazo al retorno de las actividades no esenciales decretado por el Gobierno al no alargar el periodo de paralización después de semana santa. Entre el 30 de marzo y el 9 de abril esta medida ya ha dejado sin protección a personas trabajadoras de muchos sectores que se incluyeron dentro de la lista de actividades esenciales sin ser imprescindibles, como por ejemplo los servicios de compras online. Además, el Gobierno ha trasladado el coste de este frenazo de la actividad económica a las trabajadoras con la devolución de las horas del «permiso». Una medida que también rechazamos.

Ahora incluso esa «hibernación» insuficiente queda atrás desde el lunes 13 de abril poniendo en riesgo la vida y la salud de las familias trabajadoras. De nuevo, instamos al Ejecutivo a llevar a cabo medidas urgentes y extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19 sobre la clase trabajadora y proteger la salud pública por encima de la lógica de los beneficios. Además, llamamos a todas las personas trabajadoras a luchar para conseguir desplegar estas propuestas sea cual la respuesta del Gobierno.

En concreto, defendemos y exigimos las siguientes medidas en materia laboral para que no vuelvan a ser las personas trabajadoras las que paguen esta nueva crisis. Entre las medidas que estimamos urgente tomar destacamos las siguientes (Adjuntamos el comunicado completo):

  1. CIERRE REAL DE LA ACTIVIDAD NO ESENCIAL
  2. PROHIBICIÓN REAL Y CON CARÁCTER RETROACTIVO DE LOS DESPIDOS FORMALIZADOS DURANTE EL ESTADO DE ALARMA
  3. ANULACIÓN DE TODOS LOS ERTES REALIZADOS HASTA EL MOMENTO POR PARTE DE LAS GRANDES EMPRESAS QUE HAYAN TENIDO BENEFICIOS ANUALES Y PROHIBICIÓN DE REALIZAR MÁS
  4. LAS TRABAJADORAS DE EMPRESAS DE TRABAJO TEMPORAL QUE HAYAN VISTO SUSPENDIDOS SUS CONTRATOS SEGUIRÁN RECIBIENDO SU REMUNERACIÓN ORDINARIA A CARGO DE LAS ETTS
  5. RENTA BÁSICA DE CUARENTENA UNIVERSAL E INCONDICIONAL
  6. NO DEVOLUCIÓN DE LAS HORAS DE PERMISO RETRIBUIDO CONCEDIDO A LAS TRABAJADORAS DE LOS SERVICIOS NO ESENCIALES
  7. PROPORCIONAR EPIS A TODAS LAS TRABAJADORAS DE SERVICIOS ESENCIALES OBLIGADAS A SEGUIR PRESTANDO SERVICIO
  8. EL DERECHO A ADAPTAR O REDUCIR LA JORNADA DE TRABAJO PARA EL CUIDADO (34.8 ET) SERÁ REMUNERADO AL 100% A CARGO DE LA EMPRESA
  9. CONCESIÓN AUTOMÁTICA TODAS LAS SOLICITUDES DE PERMISO DE TRABAJO QUE ESTÉN EN TRÁMITE PARA LAS PERSONAS MIGRANTES Y REGULARIZACIÓN URGENTE
  10. EXPROPIACIÓN Y NACIONALIZACIÓN DE LOS SECTORES ESTRATÉGICOS COMO LA INDUSTRIA, LAS ELÉCTRICAS, LAS TELECOMUNICACIONES, LOS TRANSPORTES Y LA SANIDAD PRIVADA PARA PONERLOS AL SERVICIO DEL PUEBLO
  11. SANCIÓN EJEMPLAR LAS EMPRESAS QUE INCUMPLAN CUALQUIERA DE LAS MEDIDAS ANTERIORES Y ESTABLECIMIENTO DE UNA INSPECCIÓN DE TRABAJO OPERATIVA Y AMPLIADA

Las organizaciones impulsoras del Plan de Choque Social ya consideramos que el «real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19» se queda muy corto en la protección de la mayoría de la sociedad y, en especial, de la clase trabajadora. Las siguientes medidas han avanzado en un sentido similar. Si el Gobierno realmente no quiere dejar a nadie atrás, como sucedió en 2008, debe ampliar sus miras y aplicar estas medidas en materia laboral de forma urgente.

De igual modo, tal y como recogemos en nuestra propuesta de Plan de Emergencia del 23 de marzo, hay otra serie de medidas en materia de sanidad, salud laboral, actividad económica, empleo, vivienda, violencia machista, prisiones, derechos de las personas migrantes y racializadas y para garantizar los recursos públicos, que deben ser aplicadas de inmediato para dejar de poner en riesgo vidas y afrontar el colapso sanitario y social.

El Gobierno tiene que escuchar a centenares de sindicatos, organizaciones y plataformas antirracistas, feministas, ecologistas y sociales que exigimos una salida de esta crisis sanitaria, social, de cuidados, climática, ecológica y económica que ponga la vida en el centro y no los beneficios de las grandes empresas.

Comunicado en PDF:

Comunicado_ESP